Ejemplo ilustrativo

Cómo es una sesión, de principio a fin

Lo que sigue no es la transcripción de ninguna sesión real, ni de ningún cliente real — es un ejemplo ficticio, construido para mostrar el tono, el ritmo y la estructura de una conversación de coaching a lo largo de sus distintas fases. Ninguna sesión real sigue un guion tan ordenado; esto es una simplificación con fines ilustrativos.

Contexto (ficticio): Elena, 38 años, directora de un pequeño equipo de producto. Lleva meses posponiendo una decisión sobre si dejar su puesto actual para lanzar un proyecto propio. Es su tercera sesión.

Target — qué se busca hoy

Coach: La última vez terminamos con la idea de "necesito decidir antes de fin de mes". ¿Sigue siendo ese el objetivo de hoy?

Elena: Sí... aunque decirlo así me genera el mismo agobio de siempre.

Coach: Entonces probemos algo distinto. Si hoy no saliéramos con una decisión, sino con algo más pequeño, ¿qué sería lo más útil?

Elena: Entender por qué llevo tres meses sin decidir, cuando en el papel está todo bastante claro.

Coach: Ese es un objetivo más honesto. Quedémonos ahí.

Restricciones — qué se interpone

Coach: Cuando dices que "en el papel está todo claro", ¿qué es exactamente lo que está claro?

Elena: Que tengo ahorros para seis meses, que el proyecto tiene sentido, que mi pareja me apoya. Todo revisado mil veces.

Coach: ¿Y qué pasa en el cuerpo cuando piensas en dar el paso, más allá de los números?

Elena: Un nudo aquí (se toca el pecho). Como si fuera a decepcionar a alguien.

Coach: ¿A quién, si le pones nombre?

Elena: ... A mi equipo, creo. Siento que los abandono si me voy.

Unicidad — qué recurso propio ayuda aquí

Coach: Has liderado a este equipo durante cuatro años. ¿Alguna vez tuviste que preparar a alguien para que se fuera bien, sin que fuera un abandono?

Elena: Sí, constantemente. Es parte de mi trabajo: dejar el equipo listo para que funcione sin depender de mí.

Coach: ¿Y ese mismo criterio se lo aplicas a ti misma como líder que se va?

Elena: ... No. Nunca lo había pensado así.

Soluciones — qué se hará a partir de ahora

Coach: Con esto nuevo, ¿qué es lo primero que podrías hacer, no para decidir, sino para preparar bien la salida como sabes hacerlo?

Elena: Podría hablar con mi responsable de las opciones reales de sucesión dentro del equipo, antes de decidir nada. Sin comprometerme a irme, solo para tener esa pieza real.

Coach: ¿Para cuándo es realista esa conversación?

Elena: Esta semana. El jueves, probablemente.

Confianza — cuánto se cree en el plan

Coach: De 1 a 10, ¿cuánto confías en tener esa conversación el jueves?

Elena: Un 8. Es concreto, no me compromete a nada más grande todavía.

Coach: ¿Qué haría falta para que fuera un 10?

Elena: Escribir ahora mismo el mensaje para pedirle la reunión, antes de que se me pase el impulso.

Lo que muestra este ejemplo

Elena no salió de la sesión con la decisión tomada — salió con una acción concreta, más pequeña que "decidir", y con la razón real de su bloqueo puesta sobre la mesa por primera vez. Ese es, casi siempre, el trabajo real: no forzar una respuesta grande de golpe, sino encontrar el paso siguiente correcto.

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