En mi práctica como coach, he notado que muchos líderes se enfocan en dirigir a sus equipos, estableciendo objetivos y expectativas sin necesariamente considerar las necesidades y deseos de cada miembro. Sin embargo, he visto que los líderes que eligen acompañar a sus equipos, en lugar de simplemente dirigirlos, pueden lograr resultados más significativos y duraderos.
Un líder que dirige se enfoca en establecer objetivos yexpectativas, y en asegurarse de que se cumplan. Puede ser autoritario y centrado en el resultado, sin considerar las necesidades y deseos de cada miembro del equipo. Este enfoque puede ser efectivo en el corto plazo, pero puede generar resistencia y desmotivación en el largo plazo.
Por otro lado, un líder que acompaña se enfoca en entender las necesidades y deseos de cada miembro del equipo, y en apoyarlos para que alcancen su máximo potencial. Esto requiere una escucha activa, empatía y la capacidad de crear un entorno seguro y de confianza. Un líder que acompaña puede ayudar a sus equipo a descubrir sus propias fortalezas y debilidades, y a encontrar soluciones creativas a los desafíos que enfrentan.
Un ejemplo ilustrativo podría ser el de un líder que, en lugar de imponer una solución a un problema, pregunta a su equipo: ¿Qué creen que podríamos hacer para resolver este problema? Esto permite que el equipo se sienta involucrado y motivado para encontrar una solución, en lugar de simplemente seguir órdenes.